-¿El precio internacional del petróleo sirve para subir la nafta o sirve para subir y bajar?. Porque si cuando el barril pasó de US$78 a US$127 nos aumentaron, ahora que cayó a US$74,72 deberían bajar los combustibles y de no hacerlo, YPF debe reconocer que el argumento del petróleo es solo una excusa, por lo cual, los consumidores siempre somos la “variable de ajuste”, con lo cual, las pérdidas se socializan y las ganancias se privatizan-

Los precios de los combustibles, tanto de las naftas, como del gasoil, varían día a día a lo largo y ancho del país, subas o bajas que responden a la combinación de factores como son los costos internacionales del crudo, variación del dólar, impuestos internos, especulación empresarial, lo que viene generando un escenario de fuerte inestabilidad en el precio que deben pagar los consumidores cuando necesitan cargar carburantes en las estaciones de servicio. El Ombudsman Provincial, Dr. José Leonardo Gialluca, reveló que, de un relevamiento llevado a cabo por Inspectores del Organismo de la Constitución, se detectaron en el día de la fecha, nuevos incrementos en: * YPF:  Diésel 500 a $ 2296 variación con precio anterior 0,66% ($15+), el Diésel Premium a $ 2424 variación 0,29% ($7+). * Bandera Blanca: gasoil $ 2554 variación 3,40% ($84+). Ante esta situación, el Funcionario Provincial, denunció que, el precio del petróleo cae por debajo de los US$75, pero en la Argentina los combustibles siguen sin bajar. Al promediar las operaciones de este miércoles el barril de Brent (medida de volumen, 159 litros, utilizada como referencia internacional para fijar el precio del petróleo y los combustibles) se paga US$74,72, con un descenso de 2,2% con relación al último cierre. Se estima que hay cerca de 90 millones de barriles que se comenzarán a mover en los próximos días, lo cual impacta en forma directa en el precio, sumado a que se espera que Irán recupere su plena capacidad de producción. Recordemos que el barril de Brent llegó a pagarse US$127 dólares en el punto más complicado del conflicto. Pero, sin embargo, al momento, no se espera una baja de los combustibles en Argentina dado que aún debe compensarse el congelamiento de precios que se dio desde mediados de abril. Las refinadoras locales sostienen que la baja del petróleo en el exterior recién podría impactar en un plazo mínimo de 2 meses. Por el momento, el desfasaje del tipo de cambio y los costos logísticos locales, obligaron a YPF a sostener e incluso ajustar hacia arriba las pizarras, dejando congelada la expectativa de un alivio directo e inmediato en el bolsillo de los automovilistas.

Gialluca denunció que, cuando el petróleo subió por la guerra en Medio Oriente, las petroleras no tardaron un segundo en aumentar los combustibles. Señalaron que, el barril Brent había pasado de US$78 a más de US$127 y que era inevitable trasladar esa suba al surtidor. Ahora el mismo barril cayó hasta alrededor de US$74,72, lo que representa una baja cercana al 25% o más. Por ello, existen otras explicaciones, las demoras, los cálculos, los impuestos, los costos logísticos, los biocombustibles y todas las excusas posibles para no bajar los precios. Por eso los consumidores se preguntan si ¿El precio internacional del petróleo sirve para subir la nafta o sirve para subir y bajar?. Porque si cuando el barril pasó de US$78 a US$127 nos aumentaron, ahora que cayó a US$74,72 deberían bajar los combustibles y de no hacerlo, deben reconocer que el argumento del petróleo es solo una excusa, por lo cual, los consumidores siempre somos la “variable de ajuste”, con lo cual, las pérdidas se socializan y las ganancias se privatizan. Esto no significa que funcione la oferta y demanda dentro de un mercado desregulado en la Argentina por el Gobierno de Javier Milei, en realidad, a lo que asistimos son a abusos empresariales, máxime cuando el llamado “buffer o colchón de precios” implementado por YPF y luego replicado por otras petroleras, está próximo a vencer a fines de este mes y por el cual, supuestamente las petroleras absorbían parte del incremento de los costos, en la actualidad, las mismas ya adelantan que el acuerdo también contempla recuperar las ganancias resignadas durante los meses del conflicto y por ello, es seguro que en las próximas semanas volvamos a tener nuevas variantes en los precios, que encarecen el transporte de carga, impactando en el valor de bienes y servicios que pagan los usuarios y consumidores.