El próximo domingo 18 de octubre, las familias argentinas celebrarán el Día de la Madre y, para muchos hogares formoseños, el tradicional asado será una de las opciones para reunirse alrededor de la mesa.

Pero, en un contexto en el que cada compra obliga a mirar los precios, organizar el menú y calcular las cantidades se vuelve parte de los preparativos, más aún en estos tiempos. Para una familia de cuatro personas, preparar un asado con carne vacuna, cerdo, embutidos, sin los costos de ensaladas, pan, carbón y torta, puede costar entre $88.535 y $100.235, de acuerdo con dos presupuestos orientativos que contemplan alternativas económicas e intermedias de nuestro mercado local. Los montos permiten dimensionar el gasto de la celebración, aunque no constituyen un relevamiento exhaustivo de precios vigentes en todos los comercios de Formosa. Los valores pueden cambiar según la carnicería, el barrio, el corte y las promociones. La opción económica: desde $88.535: Combo asado para 8 personas: costilla novillo 4 kgs $40.000, vacío novillo 1,5 kgs $22.485, chorizo 2 pack de 4 unidades $11.980, morcilla pack de 4 unidades $6.090, pollo 2kgs $7.980. La opción intermedia $100.235: Combo asado para 8 personas: faldita parrillera 4kgs $47.200, vacío novillito 1,5 kgs $26.985, chorizo 2 pack de 4 unidades $11.980, morcilla 1 pack de 4 unidades $6.090, pollo 2 kgs $7.980. A esto, se le puede sumar el postre sería una torta sencilla, con un costo estimado de entre $15.000 y $25.000; de las que venden en los supermercados. La clave para sostener este presupuesto es elegir cortes accesibles como el pechito de cerdo, aprovechar las ofertas y ajustar las cantidades sin dejar afuera la variedad que caracteriza a una parrillada familiar. Desde la Defensoría del Pueblo, señalaron que, la diferencia con el menú económico no está solamente en la cantidad de carne, también pesa la elección de cortes, la variedad de embutidos y, especialmente, el precio del postre. No se tuvo en cuenta la bebida, si se incorporan las alcohólicas, gaseosas u otros productos, el presupuesto final puede superar ampliamente los montos estimados. Opciones en el Interior Provincial: Las Lomitas: vacío, costillo, tapa de asado tienen un valor de $10.500 el kg., chorizo $9.000 el kg, pollo entero $5.600 el kg. Tres Lagunas: vacío, tapa de asado cuesta $10.000 el kg, la costilla oscila entre los $9.000 y $9.500, chorizo $10.000 el kg, morcilla $4.000 pack de 4 unidades, pollo desde $3.500 a $4.000 el kg. Güemes: costilla, vacío, tapa de asado $11.000 el kg, chorizo $12.000 el kg, morcilla $5.400 el kg, pollo $4.200 el kg. Belgrano: costilla $10.000 el kg, vacío $12.000 el kg, chorizo $9.500 el kg, morcilla por 4 unidades $4.000, pollo $4.500 por kg.

Cómo organizar la compra: Para quienes todavía están armando la lista, una alternativa es comparar los precios por kilo en distintas carnicerías y supermercados, consultar las promociones y definir primero cuánto se quiere gastar. Comprar las cantidades necesarias y elegir cortes en función del presupuesto permite evitar compras de último momento. La tradición de reunirse alrededor de la parrilla sigue siendo una de las formas elegidas para celebrar, aunque este año también exige hacer cuentas con tiempo antes de encender el fuego. El consumo de carne vacuna en Argentina alcanza un mínimo histórico: El consumo per cápita se ubicó en 45,4 kilos anuales a septiembre de 2026, una caída de 10,5% respecto al año anterior y la cifra más baja registrada. Los argentinos consumen cerca de 10 kilos menos de carne vacuna que una década atrás. Según datos de CICCRA, el consumo se ubicó en 45,4 kilos anuales medido sobre los últimos doce meses a septiembre de 2026, lo que representa una caída del 10,5% frente al promedio registrado un año atrás. Este nivel consolida el menor consumo histórico de carne bovina en el país. La entidad señaló que «En un contexto de retracción de la producción y de crecimiento de las exportaciones, fueron los envíos de carne vacuna al mercado interno los que registraron la mayor caída». Esta baja fue del 11,7% interanual y derivó en una suba del 6,9% real en el precio relativo de la carne vacuna, afectando directamente al consumidor.