-Durante la gestión de Javier Milei, entre noviembre de 2023 y julio de 2026 el sueldo mínimo real acumula una caída del 40,5% según informó el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (UBA-CONICET)-

Señalaron desde la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Formosa, que el gobierno de Javier Milei estableció de manera unilateral que el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) que percibirá un trabajador argentino será de 437 mil pesos en ocho cuotas, una cifra que mantiene los ingresos por debajo de la línea de indigencia y que es equivalente a poco más de una cuarta parte de lo que necesita un trabajador para que su familia no sea pobre. Este monto fue fijado luego de que fracasara la última reunión del Consejo del Salario, en que las centrales obreras pidieron un piso de 993 mil pesos para diciembre y las cámaras empresarias amparadas por el Gobierno Nacional ofrecieron 437.707 hasta abril del año próximo. Ante la falta de acuerdo, el número final fijado mediante la Resolución 4/2026 publicada en el Boletín Oficial no solo es menor de lo que habían ofrecido los empresarios, sino que además se abonará de manera escalonada en ocho cuotas, con pequeños incrementos que promedian los $7.500 mes a mes. De esta manera, el SMVM que en la actualidad es de 376.600 pesos subirá apenas 60.400 pesos en ocho meses hasta llegar a los 437 mil prometidos. La cifra es tan baja que quedó lejos de los $708.016 de la línea de indigencia y es poco más de una cuarta parte de los $1.564.716 que necesita un trabajador para cubrir el costo de la Canasta Básica, que mide la pobreza. Este monto del salario mínimo sirve de referencia para distintas prestaciones sociales, como la de desempleo o las becas universitarias y fija una referencia para empresas y municipios de todo el país. El Ombudsman Provincial Dr. José Leonardo Gialluca afirmó que, el poder adquisitivo de los consumidores se redujo un 40,5 % entre noviembre de 2023 y julio de 2026, la pérdida acumulada llevó al salario mínimo de julio de 2026 a ubicarse en un nivel inferior al registrado en 2001, antes del colapso de la convertibilidad. Además, registra una erosión del 67 % respecto de su máximo histórico, alcanzado en septiembre de 2011. Como consecuencia de ello, los salarios pierden frente al costo de vida y las tarifas de los servicios públicos, por lo que las familias tienen cada vez menos alternativas, dejan de consumir o se endeudan para sostener lo indispensable, todo esto repercute negativamente en el comercio, en la construcción y en la industria y de esta manera, “cuando los consumidores se endeudan para comer, el problema no está en la gente, el problema está en el modelo económico”.

En la actualidad el Gobierno Nacional, no quiere entender o no quiere mirar que detrás de cada número de la economía hay familias, existen trabajadores que no llegan a fin de mes, y no nos pueden hablar de la macroeconomía, pues esta no se refleja ni baja a la mesa de los asalariados. Debido a su estricta política de Déficit Cero, el PEN evita convalidar aumentos elevados del SMVM para que no se dispare el gasto previsional y asistencial, cuidando el equilibrio fiscal de las cuentas públicas nacionales, en tanto que el valor del Salario Mínimo Nacional en los países limítrofes varía considerablemente. Al medirlos en dólares para facilitar la comparación, se observa que la gran mayoría de la región se ubica por encima de la Argentina, (240 a 250 USD según la cotización de referencia), en Uruguay entre 630 – 640 USD, Chile se ubica en 590 USD, en Paraguay, alrededor de 410 – 420 USD, Bolivia, equivalentes a unos 340 – 390 USD y Brasil, en aproximadamente 295 USD. Esto contrasta con la inflación anual que se registra en los mismos: Argentina 33,8%, Bolivia 4,93%, Brasil 4,44%, Uruguay 4,27%, Chile 3,5% y Paraguay 1,6%.