-La preferencia asignada al pago de deudas, indica que los índices de baja inflación publicados por el INDEC y fuertemente cuestionados, aún no se traducen en ninguna mejora en el bolsillo de la mayoría de las familias argentinas-

El Defensor del Pueblo de la Provincia de Formosa, Dr. José Leonardo Gialluca, señaló que, como resultado de un sondeo llevado a cabo sobre hogares en la Ciudad de Formosa, la totalidad de los mismos afirmaron que, con el cobro del próximo medio aguinaldo, procederán esencialmente a cancelar deudas pendientes de pago. El uso del aguinaldo refleja las prioridades de las familias y sirve como termómetro de la macroeconomía: inflación, tipo de cambio, tasas de interés, poder adquisitivo, endeudamiento y expectativas, por ello, la manera en que los hogares utilizan el aguinaldo queda reflejada en las distintas etapas económicas en nuestro país. Durante el período de alta inflación e inestabilidad (2021-2023), predominó una conducta defensiva: los hogares buscaron preservar el poder adquisitivo mediante la compra de dólares, el adelantamiento de consumos (stockeo) y la cobertura de gastos básicos. Con el proceso de desinflación y mayor estabilidad observado entre 2024 y 2025, el destino del aguinaldo se volvió más variado, combinando consumo con alternativas de inversión. En 2026, en un contexto atravesado por ajustes en los ingresos y el consumo, el aguinaldo aparece orientado principalmente a la reparación financiera de los hogares. En este sentido, el periodista especializado en economía, Damián Di Pace, señala que, «Los resultados de 2026 muestran que, si bien la desinflación avanzó y la estabilidad ganó terreno, el fuerte aumento en la prioridad asignada al pago de deudas indica que ese proceso todavía no se tradujo plenamente en una mejora del bolsillo de la mayoría de las familias. La necesidad de recomponer balances personales sigue predominando sobre las decisiones de consumo o inversión». En un análisis año por año según los patrones vinculados al contexto económico de cada junio, surgen los siguientes datos: * Junio 2026: La inflación baja, reduce la urgencia de stockear, pero el endeudamiento previo (por tasas altas y ajuste) obliga a usar el aguinaldo para desendeudarse. * Junio 2025: La contracara en ese momento fue el uso del aguinaldo por aumento de gastos generales (consumo cotidiano o mejoras) y acciones (inversión en mercado de capitales). * Junio 2024: En este año el relevamiento fue una elección de combinación de dólar (cobertura) y acciones (apuesta a la recuperación económica y bursátil). * Junio 2023: stockeo en supermercado + gastos generales. Inflación récord anual 211,4% (la más alta desde 1991). La prioridad fue al stockeo (anticipar compras) y gastos generales (cubrir necesidades básicas que se encarecían), en un proceso de hiperinflación incipiente y erosión extrema del salario real. El aguinaldo se usa para «sobrevivir» el presente más que para ahorrar o invertir. * Junio 2022: Ese año el aguinaldo tuvo una fuerte inclinación al dólar (refugio) y stockeo (comprar bienes no perecederos antes de subas de precios). La inflación alta y acelerada genera «carrera contra los precios». La gente prefiere bienes tangibles o dólares antes que dejar pesos que se licúan rápidamente. * Junio 2021: El contexto macro era de una inflación anual 50,9%. Los ahorristas buscaban proteger el poder adquisitivo. El plazo fijo ofrecía rendimientos nominales atractivos frente a la inflación esperada, mientras que el dólar actuaba como refugio clásico ante devaluación e incertidumbre cambiaria.

Solicitan al Ministerio de Economía y al BCRA informen sobre la evolución del endeudamiento familiar vinculado a préstamos otorgados por billeteras virtuales y plataformas digitales: el crecimiento del crédito digital y el deterioro en la capacidad de pago de las familias, impulsaron al Organismo de la Constitución, solicitar informes correspondientes al Ministerio de Economía y al BCRA, fundamentándose en datos recientes que evidencian un aumento sostenido de la morosidad. Según cifras oficiales del BCRA a marzo de 2026, la irregularidad del crédito al sector privado alcanzó el 7%, mientras que en el caso de las familias trepó al 11,5%, ubicándose por encima del nivel registrado en el sector empresario. Por otra parte, existen informes de la Cámara Argentina Fintech y el ITBA indicando que más de 8,1 millones de personas utilizan crédito fintech en el país. De ese total, unas 2,3 millones dependen exclusivamente de estas plataformas como canal formal de financiamiento. El crecimiento del sector presenta señales de alerta: la mora operativa de las carteras fintech ronda el 22,7%, mientras que la mora total se ubica cerca del 30,5% en el inicio de 2026. “En numerosos casos, estos instrumentos financieros rápidos son utilizados por las familias para afrontar gastos corrientes o esenciales, como alimentación, salud, educación, servicios públicos o alquileres, o bien para cancelar deudas previas”. En esa línea, se señaló que este fenómeno genera “ciclos de refinanciación recurrente que derivan en situaciones de sobreendeudamiento”. El Ombudsman Provincial, agregó que, en base a la recopilación de los antecedentes solicitados, podremos plantear al Gobierno Nacional que dé a conocer cuáles son las medidas o acciones que tiene previstas para neutralizar el endeudamiento a través del uso de créditos digitales para consumos básicos y en caso de no existir, que se implementen las mismas para de esta forma, proteger a consumidores y usuarios, llevando algo de estabilidad económica a los hogares argentinos que actualmente se encuentran forzosamente endeudados.