El Ombudsman Provincial Dr. José Leonardo Gialluca, denunció que, frente a la paradoja de una inflación en descenso, los hogares argentinos, a los que no escapan obviamente los formoseños, “pierden día a día capacidad de compra de productos esenciales, porque el INDEC mide solamente el ritmo de aumento de los precios, no el costo de vida acumulado y menos el nivel de los ingresos”.

Gialluca, advirtió que con el actual Gobierno Nacional de Javier Milei, “el Índice de inflación refleja cada vez menos la evolución real de los precios y mucho menos de los ingresos reales de los trabajadores públicos y privados”. El Funcionario Provincial señaló que son millones los trabajadores que se preguntan, cuanto del salario queda disponible, después de pagar el alquiler, las tarifas, los medicamentos, tarjetas de créditos y el resto de los gastos que no pueden evitarse. El problema se centra en que, la desaceleración de la inflación se ha convertido en el principal eje de comunicación del Gobierno Nacional. Cada publicación del INDEC “se presenta como una confirmación de que el programa económico de Luis Caputo, logró estabilidad económica y recuperación del poder adquisitivo de la gente”. Así, la evolución de la inflación termina funcionando como “algo exitoso para el Estado Nacional, pero no para los consumidores argentinos”. Por eso “la desaceleración de la inflación no coincide con las necesidades económicas y sociales de millones de hogares”. El precio de los alimentos, combustibles, alquileres, están totalmente subestimados, a esto debemos agregarle la multiplicación de los despidos y cierres de pymes más empresas en todo el país, “la recesión hace estragos en el entramado productivo nacional, aunque el INDEC intente esconder la realidad con números irreales”.