-Las fintech como Mercado Pago, de Marcos Galperín, posee tasas de préstamos personales que han llegado a superar el 1375% anual, constituyendo una verdadera estafa-

Desde la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Formosa, se señaló que, el sobreendeudamiento no responde a especulación financiera por parte de los hogares, sino a un «mecanismo de supervivencia» originado por el ajuste económico, la devaluación salarial y la suba de tarifas, alquileres y alimentos. El mismo, es consecuencia de las políticas de ajuste, asfixia salarial y financiera del gobierno de Javier Milei, que continúan incrementando el endeudamiento externo, mientras, los bancos y entidades de préstamo han aumentado sus ganancias exponencialmente. Los bancos acumularon más de $ 4 billones en los últimos 12 meses (unos U$S 2.700 millones), ayudados por el modelo de especulación financiera y desregulación. Al mismo tiempo, vienen cobrando intereses que superan más de 3 veces lo que pagan por los depósitos. En el caso de las fintech como Mercado Pago, de Marcos Galperín, las tasas de préstamos personales incluso han llegado a superar el 1375% anual, una verdadera estafa.

El Ombudsman Provincial, Dr. José Leonardo Gialluca, detalló que, en Argentina, las tasas de interés de las billeteras virtuales y de las tarjetas de crédito, se fijan bajo dos esquemas regulatorios completamente diferentes: el mercado libre y el control estatal. a) Billeteras virtuales (Fintech): En el sector de las billeteras virtuales (como Mercado Pago, Ualá, Naranja X, etc.), las tasas de interés las fija libremente cada empresa, ya que no están reguladas por la Ley de Entidades Financieras clásica, rige el libre mercado, cada plataforma decide qué tasa cobrar por sus préstamos personales o por el financiamiento en cuotas, basándose en el riesgo crediticio del usuario y el costo de captación de fondos. Recordó el Funcionario, el impacto del DNU 70/2023, el cual, eliminó topes y desreguló el sector, permitiendo que las tasas de interés (especialmente el Costo Financiero Total o CFT) en préstamos virtuales alcancen niveles muy altos, superando ampliamente a la banca tradicional.

En tanto, el BCRA, no fija el precio, pero sí regula los encajes (el dinero que las billeteras deben tener depositado sin tocar) y las normas de transparencia, obligándolas a informar claramente el CFT. B) Tarjetas de crédito: A diferencia de las billeteras, el mercado de las tarjetas de crédito tiene una regulación mixta donde interviene el Estado, pero que cambió drásticamente tras las reformas económicas recientes. Por ello, las tarjetas bancarias (emitidas por bancos), donde el BCRA históricamente fijaba un tope máximo para el interés por la refinanciación de saldos (el «pago mínimo»), tras la desregulación, los mismos recuperaron mayor libertad para fijar sus tasas. Las Tarjetas no bancarias (Emitidas por comercios o financieras): las tasas las fija la propia entidad emisora. Suelen ser considerablemente más altas que las de los bancos porque asumen un mayor riesgo de no pago. Esto ha llevado a que más de 20 millones de argentinos están endeudados con bancos, billeteras virtuales, tarjetas de crédito y otras entidades que les otorgaron préstamos personales, mayormente destinados al consumo. De acuerdo con los últimos datos oficiales, un cuarto de los deudores (26,1%) está en mora. Y el monto de las deudas en situación irregular llega al 17,5% del total prestado, un crecimiento abrupto respecto del 4,2% registrado a fines de 2023, cuando asumió el Gobierno de Javier Milei. El Gobierno considera que el incremento de la morosidad es “un problema entre privados”, entre los deudores y sus acreedores. Gialluca señaló que, estas afirmaciones desconocen o pretenden tergiversar el fenómeno de la mora, que se debe exclusivamente a la política económica del Gobierno. Advirtió que, durante el segundo trimestre de 2024 y hasta febrero de 2025, pública y activamente, el Gobierno incentivó al crédito como uno de los mecanismos de expansión del gasto doméstico. Se estaba sustituyendo ingresos con créditos, sumado a un acelerado aumento de las tasas, “con la debilidad del mercado de trabajo, con el salario real sin recuperarse, las familias se encontraron sin poder pagar esos créditos y hoy tenemos un problema de morosidad con indicadores más altos que en la crisis de 2001″. Por ello, esta situación no puede atribuirse su incremento a la expansión del crédito a través de las billeteras virtuales y otras plataformas web. “Los nuevos canales digitales se están desarrollando en todo el mundo al mismo tiempo y no en todos lados se generó el nivel de endeudamiento que hoy tienen las familias de Argentina”, por lo que es necesario que el Estado Nacional se haga cargo de este tema y/o que el Congreso de la Nación, sancione alguna ley para desendeudar a las familias argentinas.