-La morosidad en billeteras virtuales es actualmente más del doble que la de los bancos, principalmente porque las primeras, trabajan con los sectores más afectados por la caída del poder adquisitivo, que muchas veces no cumplen con requisitos que los bancos exigen a sus clientes-

El endeudamiento de las familias argentinas entre abril – mayo de este año, supera los $39 billones, con 6 de cada 10 hogares endeudados para cubrir gastos básicos y de consumo. La deuda bancaria alcanza los $32,1 billones, mientras que la no bancaria suma $6,9 billones, con un aumento significativo en la morosidad que en dos años trepó del 1,9% al 11,6% con tarjetas de créditos y al 34% con billeteras virtuales. El Ombudsman Provincial, Dr. José Leonardo Gialluca, afirmó que, el sobreendeudamiento que tienen nuestras familias, especialmente las del Norte Argentino, es para poder llenar la heladera, destacándose los gastos por consumos en alimentos, de medicamentos y de créditos para pagar alquileres o servicios públicos. Por lo cual, estamos hablando de este tipo de consumos, no de cualquier otro, habiéndose podido determinar que, uno de los principales problemas se encuentra en la falta de topes razonables en las tasas para las deudas con tarjetas de crédito, lo cual, fue desregulado por el Gobierno Nacional de Javier Milei, avanzando también con las billeteras virtuales. Esas medidas agravaron los intereses que los bancos y entidades no bancarias cobran por mora a sus clientes endeudados, por lo tanto, los consumidores tienen un montón de créditos sin topes dentro de lo que es su canasta de sueldo (teniendo en cuenta que en una familia se juntan los ingresos de todos sus integrantes), al no existir límite alguno, como sí existe en las crisis preventivas o concursos para pymes, para empresas, lo que origina una morosidad que en los primeros meses del 2026 ha llegado a los niveles más alto en los últimos 25 años. Esto genera intereses moratorios y punitorios junto a reportes negativos en centrales de riesgo (veraz) y las posibilidades de acciones legales como embargos que los bancos realizan sobre sus clientes.

En este punto, más allá de los proyectos legislativos existentes, hemos solicitado al Ministerio de Economía y al BCRA, “impulsen acciones de mediación estatal entre deudores y entidades financieras o billeteras virtuales, con topes para que las cuotas de refinanciación no superen el 30% de los ingresos familiares, similar a los requisitos existentes para tomar un crédito hipotecario, donde el valor de la cuota no puede superar el 25 o 30% de los ingresos”. Esto fundado en que, desde mayo de 2026, las tasas de refinanciación de tarjetas de crédito en Argentina se encuentran desreguladas para la mayoría de los casos. Aunque el BCRA ocasionalmente fija topes para empresas no financieras emisoras de tarjetas, la desregulación iniciada en 2024 permitió que los bancos establezcan sus propias tasas de interés para el pago mínimo, las cuales a menudo superan el 100% TNA. En la práctica, los bancos definen sus tasas de refinanciación, con altos costos financieros totales (CFT) que, combinados con la alta morosidad, mantienen las cuotas elevadas, reportándose tasas de interés de hasta el 120% anual para refinanciar saldos de tarjetas. Si bien, el BCRA ha mantenido la regulación para las empresas no financieras emisoras de tarjetas de crédito (ej. tarjetas de supermercados), estableciendo tasas de referencia basadas en el costo de préstamos personales, el sistema bancario opera con libertad para fijar sus tasas de refinanciación, lo que resulta en altos costos para los usuarios en contraste con la baja de la inflación y las tasas de política monetaria. Gialluca explicó que, si el resumen mensual de un consumidor es de $500 mil y paga solo el mínimo de $50 mil, quedan $450 mil, que se financian con un interés compensatorio de una tasa del 50% TNA, más IVA, más comisiones y se llega a un CFT del 80%, frente a una inflación del 35%; y si el deudor se atrasa y no paga ni el mínimo, suma un punitorio que va del 100 al 120% de TNA sobre el mínimo impago, lo que origina que en seis meses la deuda se cuadruplique. Por ello, y hasta tanto exista alguna medida del Gobierno Nacional o Ley del Congreso, “sugerimos a los usuarios y consumidores refinanciar la deuda con los bancos o con las billeteras virtuales para evitar el agravamiento de la situación, pues estamos atendiendo casos de falta de pago prolongado que conllevan, no solamente la inhabilitación de cuentas bancarias, sino también, el remate de bienes, previamente embargados”, pudiendo acudir o contactarse a la Defensoría del Pueblo, donde caso por caso, será asesorado debidamente.