-Hasta que se domine la inflación, los salarios públicos y privados deben actualizarse mensualmente conforme los índices del INDEC, para que todos accedan a los productos de la canasta básica alimentaria, puedan enfrentar los servicios esenciales y adquirir los medicamentos que necesitan, de lo contrario el tejido social entrará en un peligroso terreno de inestabilidad. No es cierto que la suba de los salarios, generan inflación, esta es una postura falsa de los sectores empresariales y algunos gremiales, que solo quieren mantener beneficios para sus sectores. Así, hay quienes sostienen falsamente que, para aumentar los salarios, se debe emitir dinero, no es así, lo que se debe hacer es reducir las ganancias de los empresarios, pues los únicos que pierden ante la inflación, son los ingresos y la mayor parte del dinero en Argentina lo tienen hoy y siempre las empresas y el sector financiero-


El Defensor del Pueblo de la Provincia de Formosa, afirmó que en estos momentos los sectores políticos de la Argentina en lugar de criticar y buscar supuestos culpables, tratando de “llevar agua para sus molinos”, en lo que respecta a nuestra situación económica y social, más aún frente a la renuncia del Ministro de Economía, deberían pensar en la gente en general y especialmente en los que no tienen trabajo o en los jubilados y Pensionados. En 1989, el índice alcanzó el 3.079 % y solo bajo cuando en 1991 el Gobierno Nacional de Menem aplicó la ley de convertibilidad (un peso argentino igual a un dólar). Todo, este esquema, se desplomó en el año 2001 (luego de una sucesión interminable de presidentes) y desde entonces Argentina lucha contra la inflación. El actual índice inflacionario determina que junio alcanza el 5,4% mensual y más del 60% interanual. Los cálculos más optimistas esperan que en diciembre la inflación superaría con holgura el 70%. El gas, la electricidad, el transporte público, reciben subsidios millonarios para no trasladar los aumentos a los hogares. A los economistas les gusta decir que la inflación es el impuesto más injusto. Pero se hace necesario y urgente que el Gobierno Nacional, con su nuevo Ministro de Economía y su equipo, transparente de una vez por todas los valores reales de los alimentos, que los precios de los mismos no sean impuestos por el grupo bien conocido de las empresas alimentarias y que aún durante la pandemia ganaron millones de pesos y lo continúan haciendo, se debe proteger y mejorar el pago a los productores para que los consumidores paguen menos en las góndolas, disminuyendo la excesiva brecha actualmente existente, como también eliminar a los intermediarios que no cumplen ninguna función positiva en nuestra sociedad.