DEFENDEMOS EL BOLSILLO DE LOS CONSUMIDORES Y NO LAS BILLETERAS DE LOS EMPRESARIOS DE LAS ESTACIONES DE SERVICIOS

Desde la Defensoría del Pueblo, se señalo que atribuir la suba de los combustibles a un incremento de la inflación en estos meses en nuestro país, es algo que resulta un ejercicio empresarial simplista y alejado de la realidad del mercado local, nacional e internacional de los hidrocarburos y del petróleo.

Así lo afirmó el Defensor del Pueblo de la Provincia, José Leonardo Gialluca, en indudable alusión a las expresiones vertidas por el Sr. Oscar Sotera, miembro de la Cámara de Estaciones de Servicios de Formosa, quien apoyaría la suba de los combustibles y nosotros lo que pretendemos y pedimos a través de Actuaciones concretas es que “las naftas y el gas oil tengan un precio justo, ya que el valor del crudo se encuentra en permanente caída y en este caso fue Shell y luego YPF las que han promovido un nuevo aumento que se viene a sumar a los generalizados entre enero y diciembre del 2.014.

El Ombudsman Provincial dijo que: “Justificar toda suba con el incremento de los índices inflacionarios que, casualmente, para los sectores interesados en que todo aumente, supera el doble del índice oficial, representa una visión simplista y alejada de la realidad”. El Organismo de la Constitución, recientemente solicitó a la Subsecretaría de Combustibles de la Nación, que adecue las variables de la comercialización de los combustibles, a los costos del crudo en mercado internacional, que continúa con una tendencia a la baja, a contrapelo del mercado interno nacional, en el que los hidrocarburos retomaron su tendencia alcista, con 0,8 y 0,9 % de incremento en febrero y marzo – 2.015, luego de que, durante Enero, operaran una baja del 5 %. No se puede decir “todo sube y aplicar la maquinita de remarcar”, abundaron, hay que observar todas las variables, ya que la devaluación del peso a principio de año perjudico ostensiblemente a los usuarios y consumidores, principalmente en sus salarios, en tanto los empresarios “poseen siempre la posibilidad de trasladar al precio final de productos o servicios situaciones negativas”. Obviamente que, para las estaciones de servicios, el costo de los productos que comercializan (combustibles) es determinante, así que, si se opera una rebaja en los mismos, consecuentemente, deben bajar también los valores finales para la venta y ello puede ocurrir, como a comienzos de año, aún contradiciendo los pronósticos apocalípticos de aquellos para los que todo, siempre, está mal. Desde la Defensoría, finalizó diciendo el funcionario, mientras los precios internacionales del petróleo sigan cayendo, seguiremos bregando para que el valor de los combustibles baje, como en Enero, ya realizamos las instancias ante el Área Federal con competencia y continuaremos haciéndolo. Pues las petroleras deberán entender que, los consumidores durante décadas, soportamos el justificativo del “alza del precio internacional del crudo” como una saeta que nos caía, con precios siempre en alza, por una vez, deben comprender que median sobradas razones para que nos vendan más barato, por lo que no descartamos, de no obtener el reconocimiento de nuestros derechos económicos como consumidores, amparados por el Art. 42º de la Constitución Nacional, solicitar la aplicación de las Leyes Antimonopolio y de Lealtad Comercial, para que así suceda. Porque los combustibles deben seguir bajando su precio y de esta manera no afectar nuevamente el precio de los productos de consumo masivo que componen la canasta básica alimentaria.